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viernes, 30 de noviembre de 2012

La Sierra de Guadarrama por las libertades democráticas. Basta de represión

Padres y madres, docentes, estudiantes y ciudadanos en general se concentraron durante la Huelga General del 14 de noviembre frente a la Dirección del Área Territorial de Educación Oeste en Collado Villalba. Era su forma de protestar contra los recortes en la educación pública.

Durante esta protesta pacífica, algunos agentes de la Guardia Civil del puesto de Collado Villalba provocaron y amenazaron a los asistentes, llegando a agredir a una profesora. También intentaron detener a dos activistas de los movimientos sociales de la Sierra por el mero hecho de fotografiar lo ocurrido. La indignación de los presentes disuadió a dichos agentes de cometer tal atropello. Sin embargo, el 15 de noviembre la Guardia Civil se presentó en el domicilio de estas dos personas, apresándolas y conduciéndolas a las dependencias de dicho cuerpo en Collado Villalba. Allí se concentraron en torno a setenta personas exigiendo la puesta en libertad de los detenidos, lo que sucedió pocas horas después, aunque con cargos por un supuesto delito de atentado contra la autoridad.

Estas acusaciones son totalmente falsas. Nos encontramos ante unas detenciones ilegales y políticas. Lamentablemente, estos hechos no son aislados y estamos comprobando como las detenciones, multas y acoso por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad se han convertido en la respuesta de las autoridades contra el descontento social que generan las polítcas neoliberales.

Por este motivo, los movimientos sociales de la Sierra de Guadarrama han convocado una manifestación el 1 de diciembre a las 12 horas, que partirá desde el Ágora de la Biblioteca Municipal Miguel Hernández de Collado Villalba  hasta la Plaza de la Estación.

Debemos luchar por las libertades democráticas, reclamar que la defensa de lo público no es un delito, exigir que se retiren los cargos contra los detenidos y que los responsables de estas agresiones sean procesados.

Hacemos un lllamamiento a las ciudadanas y ciudadanos a participar en la manifestación y que lo hagan portando una cámara de fotos, ese objeto que genera tanto miedo entre las fuerzas del orden.


viernes, 31 de agosto de 2012

Agresiones fascistas en el Centro Social Okupado "La Fábrika"

No es la primera vez que hablo en este blog del Centro Social Okupado La Fábrika, ya que es uno de los referentes de que otro modo de hacer es posible. Vaya si es posible, es que se está haciendo.

En aquella ocasión, daba cuenta de la fiesta de despedida por su desalojo inminente.

En este caso, hablo de La Fábrika para denunciar los intentos y las agresiones, consumadas, por parte de reaccionarios fascistas, -puede ser un oxímoron-, ante una forma alternativa de participación y de cultura. Debe preocuparles mucho que jóvenes de la Sierra Noroeste de Madrid sean capaces de autoorganizarse y decidir qué es lo que quieren hacer sin mayor intermediación que ellos y ellas mismas.

A finales de julio, comenzaron las agresiones.

La primera de ellas fueron pintadas en los muros del Centro.


En la fila superior pintadas. En la fila inferior efectos del conato del incendio

Ya en agosto intentaron prender fuego al local lanzando artefactos incendiarios desde coches. Afortunadamente los efectos no fueron graves ya que esos artefactos prendieron en una tubería de agua y las llamas se sofocaron.

Es tal la valentía de estos sujetos que aprovechan las madrugadas para realizar estos repugnantes actos.

La solidaridad no se ha hecho esperar. Ya sea a título individual o como colectivos hemos expresado nuestra repulsa y condena a estos hechos injustificables desde cualquier punto de vista.

Para visibilizar y condenar esta serie de actos se ha convocado una manifestación el próximo 29 de septiembre a las seis de la tarde en la plaza de la estación de RENFE de Collado Villalba.

Si nos tocan a uno, nos tocan a todos. Contra el fascismo y su impunidad, apoyo mutuo y solidaridad.



Enlaces a esta entrada:

Comunicado del CSO La Fábrika ante los atentados fascistas.

viernes, 6 de julio de 2012

Amenazas fascistas en Alpedrete

Alpedrete debería ser un bucólico y tranquilo pueblo de la Sierra Oeste de Madrid, si no fuera por la presencia organizada de nazis, fascistas y esa gentuza que tiene cabeza porque en algún lugar tiene que acabar su cuerpo.


Hace pocos días sonaba de nuevo la voz de alarma: habían aparecido unas pegatinas en las que podía leerse Jiménez vigila tu espalda junto a una cruz celta, muy querida por esa escoriam en la parada de autobús en la que espera pacientemente para acudir diariamente a su trabajo, así como otra relativa a la organización política en la que milita activamente.






Jiménez, Fernando Jiménez, es un camarada, actualmente Secretario Político, de la Agrupación del Partido Comunista de España de Collado Villaba, militante de la Asamblea Local de Izquierda Unida de Alpedrete y un activista en los movimientos sociales y en cualquier cosa que se mueva en la Sierra.


Desgraciadamente no es la primera vez que Fernando sufre amenazas. En el anterior mandato fue Concejal en Alpedrete por Izquierda Unida y ahí comenzó su particular Vía Crucis: insultos de todo tipo, mientras esperaba en la cola a ser atendido en la panadería; escritos que aparecían en el buzón de su domicilio; insultos a su propia madre; amenazas, junto a otro compañero, una noche en la que estaban cenando en un kebab de Alpedrete, os vamos a alumbrar, ... Todas ellas denunciadas y planteadas en diferentes Plenos Municipales de Alpedrete sin que el Equipo de Gobierno del Partido Popular, presidido por Marisol Casado, se haya dado por aludido, y negando, para más inri, la existencia de esta escoria en el municipio.


Campan por sus respetos en Alpedrete con el consentimiento, ya sea implícito o explícito, del Partido Popular de Alpedrete, con su alcaldesa a la cabeza.


Sea como sea, camarada, compañero, amigo fraterno sabes que estamos contigo. No nos dejamos amedrentar. Nuestra lucha y reivindicaciones son justas. Somos más y, por descontado, mejores que esa gentuza.


Un abrazo muy fuerte, ánimo, por si te hiciera falta dado tu carácter y actitud pétrea. Eres de los que lucha todos los días y esos sois los imprescindibles.




Enlaces a esta entrada:


Nuevas amenazas neo-nazis contra Fernando Jiménez.


Fascismo en Alpedrete: sobre la presentación del libro de Willy Toledo.


Cientos de personas denuncian la violencia neonazi en Alpedrete.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Seis piezas para reconstruir la Izquierda

Artículo de Juan Torres López. Consejo científico de ATTAC.


El contexto actual –crisis económica y social de gran envergadura– debería ser, objetiva y electoralmente, favorable a las izquierdas. Sin embargo, no lo es. En particular en España, donde las encuestas prevén una victoria de las derechas en las elecciones generales del 20 de noviembre. ¿Cómo se explica que el mayor descalabro en un siglo de las tesis económicas conservadoras coincida con el fracaso de la izquierda ? ¿Qué debe hacer ésta para reconstruirse?
El periodo de perturbaciones financieras y sociales que estamos viviendo revela muchas carencias y frustraciones. Puede decirse, como los propios dirigentes conservadores lo reconocen, que el sistema capitalista está registrando una falla de extraordinaria intensidad. Podría hablarse incluso de fracaso histórico. Treinta y cinco mil muertes diarias por hambre y un sistema financiero internacional al borde de la quiebra generalizada serían suficientes argumentos para mantener esa afirmación.
Pero, al mismo tiempo, es imposible dejar de reconocer que se ha producido un fracaso paralelo de las organizaciones de la izquierda tradicional y de los movimientos alternativos a la hora de impedir que esa crisis del sistema se haya resuelto con un avance sustancial hacia la superación del capitalismo y hacia el mayor empoderamiento (empowerment) de las clases trabajadoras y, en general, de la población que sufre.
Es cierto que este fracaso tiene su origen en una contundente ofensiva previa de las fuerzas del capital que no dudaron en acabar con la vida de miles de personas con tal de soslayar cualquier atisbo de cambio social que perjudicara a los grandes poderes financieros, económico y mediáticos. Y que la derrota de las fuerzas de izquierda es debida, en gran parte, a las formas muy antidemocráticas que ha venido utilizando el capitalismo neoliberal de nuestra época.
Y es verdad también que el fracaso no ha sido total, si se tiene en cuenta que la forma en que se resuelve la crisis está levantando una oleada planetaria de indignación, una rebeldía que se hace notar cada vez con más fuerza que quizá sea el origen de un nuevo espacio de lucha social y de sujetos políticos de nuevo tipo, con más capacidad de impulsar cambios, como lo está siendo en España el Movimiento 15-M.
Pero, en todo caso, es evidente que éstos últimos se encuentran todavía en fase muy embrionaria y que, de momento, no son capaces de generar la fuerza necesaria ni para frenar la ofensiva del capitalismo neoliberal, ni para constituir una alternativa deseada, creíble a la que los poderes dominantes le tengan temor.
Por eso, está injustificado continuar actuando desde las filas de las izquierdas como si nada hubiera pasado, ajenos a la impotencia efectiva que padece la izquierda a la hora de proponer alternativas, de hacerlas atractivas para las mayorías sociales y de frenar los continuos ataques al bienestar, a la democracia y a la libertad que se vienen produciendo.
Este fracaso de las izquierdas no tiene que ver sólo con circunstancias coyunturales. Es la culminación de una serie de deficiencias y limitaciones históricas muy graves en el discurso y en la práctica que las diferentes sensibilidades de la izquierda vienen realizando.
Estas limitaciones podrían resumirse en un efecto principal : la incapacidad para influir en las condiciones que generan hegemonía y consenso social. Y eso por varias razones.
En primer lugar : los discursos de la izquierdas siguen basándose en categorías intelectuales y formales que ya no entroncan con los códigos con los que la sociedad percibe los fenómenos sociales. Puede ser cierto que eso responde a un empobrecimiento de los modos de analizar el mundo y a una banalización de los códigos de percepción y socialización, pero la realidad es que la terminología, los tonos, las formas y los iconos de las izquierdas más o menos convencionales no encajan hoy con el lenguaje dominante en nuestras sociedades. La prueba de ello es que, al mismo tiempo que las organizaciones más tradicionales apegadas a este tipo de discurso se hacen cada vez más ajenas a la población, otras de carácter más abierto, de expresión más plural y lenguaje menos nominalizado –como pueden ser ATTAC u otras asociaciones y movimientos de este tipo, como la reciente Democracia Real Ya, en el seno del 15-M–, son capaces de desplegar mucha más influencia y capacidad de convencimiento e incluso movilización social.
Aunque pudiera ser cierto que este fenómeno sea el resultado de los ataques injustos, de la demonización por parte de los grandes poderes mediáticos, lo cierto es que la vieja iconografía de las banderas, de las hoces y martillos o de los discursos de las grandes categorías de la mecánica social del siglo XIX ya no permiten que haya entendimiento y empatía entre las izquierdas que se amparan en ellos y las gentes normales y corrientes a las que se apela.
En particular, las izquierdas tradicionales parecen seguir empeñadas en entender que los cambios sociales se producen a través de la acción de sujetos colectivos impersonales (la “clase obrera”, el “proletariado”), sin percatarse de que si bien las clases siguen siendo cada vez más nítidas y reales, lo cierto es que los cambios no los realizan las categorías sociológicas sino las personas.
En segundo lugar : a las izquierdas les falta humanidad, en el sentido más lato del término : hablarle a los ojos a los seres humanos, rozarse con ellos (como, por cierto, pasaba en los primeros hitos de los movimientos obreros organizados), gozar y sufrir con ellos, en lugar de hablarles para llamarles a la acción desde la (falsa) seguridad de que conocen sus destinos y la forma en que pueden conquistarse. Es decir, haciéndose cómplices y no dándoles órdenes.
Casi todas las izquierdas están ancladas además en discursos maximalistas que la inmensa mayoría de la gente considera hoy día completamente extemporáneos, como consecuencia de esa especie de disociación cognitiva entre sus respectivas formas de ver la naturaleza de los asuntos sociales e incluso en las de expresarlos verbalmente.
En tercer lugar, las izquierdas vienen mostrándose incapaces de gobernar la diversidad, incluso su propia diversidad interna. Sigue estando asociada a depuraciones, batallas cainitas, divisiones, secesiones y a todo tipo de rupturas. No por casualidad sino como fruto de lo que acabo de señalar. Cada sensibilidad de izquierdas se presume dueña de las claves que permiten interpretar lo que ocurre en el mundo y solucionarlo. La socialdemocracia es “traidora” para quienes están a su izquierda, pero la izquierda comunista tradicional es “reformista” para la que se cree más anticapitalista, y ésta última perfectamente asociable a la anterior para los anarquistas o autonomistas, y así sucesivamente. Una patología que, a su vez, se reproduce en el seno de cada una como puede percibir cualquier observador, incluso lejano, de lo que ocurre en la izquierda.
Eso se traduce no sólo en una falta de afecto de la sociedad hacia quien así se comporta, sino también en una desunión visceral. Lo cual impide que las respuestas frente a las agresiones del capital sean eficaces.
Se trata de una herencia pesada que sigue haciendo que la izquierda se deje llevar por el mecanicismo que se transmuta en totalitarismo cuando se desenvuelve entre algo que tenga que ver con el reparto del poder (por muy insignificante que este sea). No sólo en el nivel operativo o de la acción sino en el de acuerdo sobre cuestiones básicas que es increíble que aún no estén resueltas de común acuerdo : el papel de la presencia en las instituciones, del trabajo sindical, etc.
En cuarto lugar, la izquierda paga muy caro también su incapacidad para “adelantar” a la sociedad lo que le ofrece, para anticiparle de alguna forma el tipo de mundo que desea alcanzar. Salvo casos muy excepcionales, y precisamente por ello muy valiosos, y sobre todo en procesos dirigidos por experiencias de participación popular más que por la izquierda tradicional, apenas tenemos entre nosotros experiencias de nuevas formas de organización económica, financiera, social, urbana… salvo casos, repito, muy singulares y excepcionales. Algo muy diferente a lo que ocurría en los primeros pasos de los movimientos obreros organizados cuando se creaban cooperativas, vínculos de solidaridad personal y social muy visibles, y experiencias de vida en común que permitían que los trabajadores comprobasen que valía la pena optar por otro modo de vivir y de actuar.
Todo lo anterior no puede ser ajeno al desprecio de las actividades formativas, a la escasa relevancia que se da a la consistencia intelectual de la militancia de izquierdas. Es tan significativo como lamentable que no existan experiencias de escuelas, de seminarios conjuntos, de medios de comunicación compartidos, de revistas…. de izquierdas. La cuestión estriba, pues, en reflexionar sobre si se pueden superar estas deficiencias.
No va a ser tarea fácil porque se implican muchas dimensiones del problema y a muchos sujetos y organizaciones, pero se trata de un reto al que están abocadas las diferentes corrientes y sensibilidades de la izquierda si no quieren ir desapareciendo y quedar definitivamente convertidas en resquicios de épocas pasadas.
El primer requisito es asumir que esta tarea requiere un esfuerzo gigantesco y sincero de convergencia. Es imprescindible unir fuerzas y llevar a cabo un acercamiento de análisis de la situación y de propuestas. Hay que superar la fragmentación, el ensimismamiento y el conformismo con ocupar una trinchera propia inexpugnable en torno a principios abstractos y cada vez más vacíos de contenido.
El segundo requisito : poner en primer plano la movilización social más amplia posible. El dominio del capitalismo neoliberal tiene el inconveniente de que es extraordinariamente agresivo pero la ventaja, desde el punto de vista de hacerle frente, es que afecta a clases y capas sociales muy amplias, muchas de ellas ajenas a los espacios a los que tradicionalmente se ha asociado la izquierda.
Dirigirse solamente a las personas de izquierda, apelar exclusivamente a la unión de las izquierdas, puede ser un prerrequisito pero no un objetivo final porque esto sería limitarse a querer movilizar a un porcentaje ya casi ínfimo de la sociedad. Se trata, por el contrario, de actuar como catalizadores de la respuesta social más amplia posible, de todos y todas “los de abajo”. Teniendo en cuenta que las agresiones del neoliberalismo se producen no sólo a las clases trabajadoras sino a pequeños y medianos empresarios, a autónomos o profesionales, a las clases pasivas, o a los jóvenes y a los jubilados, a las mujeres, sin distinción de ideologías e incluso de posición social.
Es preciso pues que las izquierdas recobren su capacidad de interlocución con la sociedad y que no se dediquen a hablar con ellas mismas, que recuperen el sentido humano de la vida política, que humanicen sus discursos vaciándolos de categorías nominalistas para llenarlos de fraternidad, de sentimientos y de cercanía a la gente que no necesariamente comparte –ni va a compartir jamás con ella– los códigos de pensamiento y lenguaje.
La izquierda, además, debe ser consciente de que es imposible llevar a cabo los cambios sociales sólo con sus propios partidarios o fieles, o jugando el partido “en casa”. Se debe hacer con los mimbres que hay en cada momento, con la oposición de buena parte de la sociedad a la que no se puede hacer desparecer y caminando constantemente contra la corriente. Percibir que se actúa en un mundo complejo, y aprender a actuar en estas condiciones es la gran tarea pendiente de las izquierdas y sin lo cual es imposible que puedan salir adelante sus propuestas de cambio.
Si la izquierda avanza en estas líneas de convergencia y empatía con la sociedad podrá abordar otros pasos de los que depende la quiebra del sistema de dominio en el que estamos : rompiendo su legitimación, haciendo saltar los consensos básicos del neoliberalismo, mostrando que sus instituciones no funcionan y presentando a la sociedad nuevas alternativas.
Los movimientos de “indignados” y el 15-M, demuestran que son muchas las personas dispuestas a afrontar el reto de pensar y hablar de otro modo a la sociedad para desvelar y combatir las injusticias y la explotación. Lo harán con o sin las izquierdas tradicionales. Así que a éstas más les vale ponerse al día, quitarse los viejos ropajes y meterse, con inteligencia y humildad, en los nuevos espacios de la política contemporánea.
(Vía ATTAC España).

martes, 18 de octubre de 2011

Dinámica doble

La doble dinámica a la que hago referencia en el título de esta entrada viene dada por el movimiento 15-M y los previsibles resultados electorales de los comicios generales del próximo 20 de noviembre.

15-M/20-N.

El 20-N se celebrará, para algunos, una más que posible mayoría absoluta del Partido Popular.

Mientras, el 15-M ha congregado el quince de octubre las mayores manifestaciones que se recuerdan en diferentes ciudades de este país. Se demanda una democracia más participativa, un no rotundo a los recortes sociales y una alternativa a la salida de la crisis, más allá de la que preconizan los mercados y sus portavoces en las instituciones económicas mundiales, tales como el FMI o la propia Unión Europea.

El 20-N, mejor dicho, el día después, será más de lo mismo: seguiremos estando bajo el diktat de los mercados.

La crisis económica es sistémica. Está producida por la hegemonía de políticas económicas neoliberales. Las recetas de política económica que se formulan para afrontar la crisis forman parte de la misma enfermedad que ahora nos aqueja y que ellos mismos han provocado: control del déficit público mediante recortes sociales que van a conducir a decapitar el escaso Estado de Bienestar que disponemos.

El 15-M, por su parte, propone una profundización en la democracia como sistema de gobierno. Se rebela, entonces, contra la partitocracia imperante y sus privilegios.

Propone salidas sociales a la crisis económica y no duda en afirmar que la doctrina económica neoliberal y su establishment son los responsables de la crisis.

Nos encontramos, pues, en una encrucijada en el corto y medio plazo. Las movilizaciones irán in crescendo, ya que las bases del PSOE saldrán a la calle una vez perdido el poder y serán, ademas promovidas y apoyadas por su propio partido.

La cuestión estriba en qué se obtiene tras las masivas movilizaciones. No obtener nada, o muy poco según los optimistas, provoca la frustración y, en última instancia, la desmovilización ante la falta de atención a la alternativa por los poderes político-económicos. Es una lucha a medio plazo, constante y de larga permanencia en el tiempo.

La otra senda que se abre es la de la profundización en la crisis y en sus efectos con la aplicación de recetas económicas fallidas y que supondrán la defunción del Estado de Bienestar, pieza muy codiciada por la fe neoliberal.

En cualquier caso, nos encontramos ante un fin de ciclo en el que tenemos la oportunidad de expresar nuestras demandas y deseos para el futuro. La unidad cuenta.


domingo, 19 de junio de 2011

Democracia participativa

En los últimos tiempos, tal y como recogen los movimienttos "Democracia Real Ya", "15-M" y su movimiento en los barrios y localidades, entre otros, se apunta uno de los problemas de las democracias liberales occidentales: la crisis de la representación institucional a través de las organizaciones políticas.

Las gentes, la ciudadanía, no sienten que sus problemas de la vida cotidiana estén representados en las instituciones de gobierno, democráticamente elegidos, tal y como sucede en una corporación local, en el caso del Ayuntamiento de Las Rozas. De ahí, el malestar y el consiguiente éxito de la Asamblea de Las Rozas, al menos en sus primeras convocatorias.

La demanda efectuada es la democracia participativa, más allá de la democracia representativa.

Se demanda más participación ciudadana en la toma de decisiones. Esta mayor participación provocaría, en última instancia, una mejor gobernanza en el ámbito local y, por tanto, una superación de la crisis de la democracia representativa. Esta superación supone una mayor inclusión de la ciudadanía en la gestión de la cosa pública frente a la distancia, cada vez mayor, de los políticos frente a la ciudadanía representada, sus demandas y sus intereses.

Brevemente, los aspectos de una democracia participativa se pueden resumir en los siguientes aspectos:
  • Puesta en marcha de una lógica reversiva que conduce a desbordes creativos.
  • Organización a través de plataformas de diálogo y de grupos de trabajo sobre materias concretas y específicas.
  • Las comisiones de ciudadanos dan lugar a ideas innovadoras para tratar los problemas.
  • Empoderamiento ciudadano.
  • Las mayores cuotas de auto-gobierno provocan cierta auto-suficiencia local.
  • Planificación "desde abajo".
  • Mandar obedeciendo.
Se trata de un cambio en la cultura democrática, que consiste en una planificación descentralizada, mediante plataformas de diálogo y grupos de trabajo, que da lugar a una cultura ciudadana preocupada en la gestión de la cosa pública, comprometida con los intereses locales y con los públicos, como expresión de los primeros, planificándose las políticas públicas de abajo hacia arriba.

La Asamblea de Las Rozas en sus reuniones muestra la heterogeneidad de sus componentes. Hasta ahora estamos en proceso de constitución. El siguiente paso vendrá dado por la construcción de procesos instituyentes frente a lo instituido, a través de relaciones tensas, dialécticas, pero creativas.

Con este fin se está trabajando.

lunes, 4 de abril de 2011

Adiós a "La Fábrika"














Ayer se celebró en "La Fábrika de Sueños" de Collado Villalba el que puede ser su último acto, la gala de circo y humor de la campaña "Rumbo a Gaza".

La Fábrika comenzó su andadura hace ya cuatro largos años. Comenzó por limpiar y adecentar unas naves abandonadas muy cerca de la estación de tren de Collado Villalba y que hasta ese momento servían de vertedero de basuras y enseres inútiles de los vecinos y refugio de heroinómanos.

Su actividad cultural y de ocio, siempre alternativa y ajena a los intereses del mercado, supuso una nueva escena no sólo en su pueblo, si no en todo el área de influencia de la localidad: rocódromo, taller artístico "Sugar-Sugart", escuela de boxeo, sala de conciertos, sesiones de DJ's, lugar de encuentro de los movimientos sociales de la sierra oeste, ...

Tras el éxito de ayer del festival de humor y circo a favor de la flotilla que en mayo saldrá hacia Gaza con material de primera necesidad para el pueblo palestino de esa franja, al que asistieron familias con sus hijos, mostrando que la solidaridad con Palestina y los compañeros de La Fábrika es un bien que, aunque no cotiza en bolsa, entre nosotros cotiza al alza.

Este miércoles se producirá el desahucio. No es una despedida a La Fábrika y a las muchas compañeras y compañeros que la convirtieron en una "Fábrika de Sueños" en un mundo donde sólo se viven pesadillas. Es un hasta luego, porque como ya oí hace algunos años en el desahucio de "Minuesa": "Un desalojo, otra okupación".

Hasta cuando queráis. Salud.

viernes, 25 de marzo de 2011

Manifestación: "Por la emancipación de los pueblos árabes. Ni dictaduras ni imperialismo"


La Plataforma de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe hace este llamamiento a las organizaciones políticas, sindicales y sociales de Madrid para unirse a la manifestación de este 26 de marzo en solidaridad con la lucha de los pueblos del Mundo Árabe para la consecución de su legítimo derecho a la libertad y a la dignidad.


La lucha de los pueblos tunecino y egipcio y la victoria de estas dos revueltas populares que han transcurrido durante los últimos meses, abren la puerta a verdaderos cambios posibilitando la construcción de movimientos populares que tomen las riendas de su destino en estos dos países y en tantos otros necesitados de ese soplo de esperanza. Esta victoria es sólo el comienzo de una nueva era y una fuente de inspiración para todos los pueblos, y esencialmente para el mundo árabe, que aspiran a la libertad, la dignidad, la democracia y la justicia social. Los pueblos del Yemen, Jordania, Omán, Bahréin, Irak, Arabia Saudí, Irán, Argelia y Marruecos y Libia están a su vez en la calle, batallando por un cambio político que ponga fin a sus regímenes autocráticos y despóticos.



En Libia, continua la masacre. Gadafi no se rinde y sus fuerzas leales siguen matando y bombardeando al pueblo libio. Frente a la brutal represión, las fuerzas populares se organizan y luchan para parar el continuo derramamiento de sangre y poner fin al régimen. EEUU y los países imperialistas europeos amenazan con intervenciones militares en Libia. Estos mismos dirigentes que durante años, le han apoyado, vendido armas, comprado gas y petróleo están hoy intentando tomar el control de la situación.

Bajo la justificación de la defensa de la democracia y el progreso, estas tentativas de injerencia de las potencias imperialistas en Egipto y Túnez y de la OTAN en Libia responde a la defensa de sus intereses económicos y políticos en esta región manteniendo para ello las relaciones de fuerza impuestas por el neoliberalismo y el imperialismo.

No tardaron en efectuar viajes a Egipto D. Cameron, C. Ashton, así como dirigentes estadounidenses e israelís; R. Zapatero ha elegido visitar Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Túnez, con el objetivo de conseguir nuevos proveedores de gas, y vender a Túnez el modelo de la “transición española”, proponiendo un Plan Marshall con la participación y la “movilización de una gran coalición de multinacionales”!

Las revoluciones políticas que viven los países del mundo árabe han transformado el statu quo en el que estaba inmersa la región del Magreb y Oriente Medio así como la situación geopolítica mundial. Israel ha perdido su aliado egipcio y tiene razón en temer por su estrategia expansionista. De igual modo la Autoridad Nacional Palestina y Hamas se enfrentan a revueltas en sus territorios, exigiéndoles unidad política frente a la ocupación israelí y el inicio de reformas democráticas.

¡Las revoluciones están en marcha y tienen que ser obra de los pueblos, sin injerenciaS imperialistaS de NINGÚN TIPO!

Con esta manifestación, queremos:

- DENUNCIAR la dura represión, las detenciones e intimidaciones diarias que se están dando en Argelia, Marruecos, Bahréin, Yemen, Irán, etc. para callar las voces que reivindican un cambio político.

- CONDENAR el régimen sanguinario de Gadafi y la masacre perpetrada sobre el pueblo libio.

- HACER PATENTE la permanente hipocresía de los gobiernos europeos y estadounidense que mantienen su política de intereses en la región, una política imperialista que ha provocado, con la connivencia de los regímenes árabes, la miseria social y económica de sus pueblos.

- EXIGIR el cese de las injerencias imperialistas para controlar los procesos revolucionarios ya en marcha en Túnez y Egipto.

- RECHAZAR firmemente cualquier intento de intervención militar imperialista que, como ya se demostró en Irak o Afganistán, no busca el bien del pueblo sino apoderarse de sus riquezas y asegurar su dominio en la zona.

- EXIGIR al gobierno la no utilización del Estado Español como plataforma de agresión.

- EXIGIR la renuncia en el Estado Español del cuerpo diplomático del régimen libio, por su estrecha y demostrada connivencia con el mismo.

- LLAMAR a los colectivos sociales, las organizaciones políticas de izquierda y la comunidad árabe de Madrid a que apoyen activamente las luchas de los pueblos contra las dictaduras, por la justicia social, la democracia, la libertad y la dignidad.

- APOYAR sin reserva las luchas de los pueblos por un cambio democrático en sus países hoy y mañana y hacer nuestras sus reivindicaciones.

domingo, 18 de abril de 2010

Así no


Este mismo domingo los compañeros (?) del Foro Social de la Sierra de Guadarrama habían convocado un acto para homenajear a los fusildados que se encuentran en la fosa común del Cementerio Parroquial de San Lorenzo de El Escorial. Acto de homenaje que había sido publicitado en este mismo blog.

Según cuelgo la convocatoria en el blog me comenta "La Camarada de Las Juve":

-¿Te has leído la nota de la convocatoria?

-Pues no.

-Pues léela, que no tiene desperdicio.

Y, efectivamente, no tiene desperdicio.

Se tienen identificados a setenta y ocho de los fusilados, pero se sabe que hay más, por testimonios de familiares y vecinos de la zona. De estos fusilados, buena parte eran del PSOE, otra buena parte del PCE y algunos menos, sin duda, de la CNT.

Pues de las filiaciones de las víctimas no se dice nada. Se debe sobreentender cuando se habla de las banderas y de los himnos.

Ahora bien, a la hora de enjuiciar la transición y la Ley de Memoria Histórica emerge un "totus revolotum" en el que sí se menciona a los dos partidos para ser objeto de la más severa crítica.

No es el momento, ni la oportunidad para criticar a esos partidos en un acto de homenaje a unos fusilados por la defensa de la República y de sus ideales democráticos. Fueron víctimas, además de por republicanos, por socialistas y por comunistas. Y menos aún frente a sus familiares, objeto en última instancia del homenaje que se celebra.

Y tampoco es el momento de criticar gratuitamente al PCE, cuya Agrupación de Collado Villalba ha participado, participa y participará, aunque a algunos no les agrade, en las reivindicaciones y luchas por una sociedad más justa, igualitaria y democrática en la comarca de Guadarrama. que no es, ni más ni menos, lo que ha defendido mi Partido a lo largo de su historia con más o menos acierto.

Y es que además de no ser oportuno es inconveniente para la suma de gentes de izquierda de la comarca con esas declaraciones que lejos de unir generan desconfianza y distancia por un  discurso petulante y soberbio de esa izquierda que nunca se ha confundido, que es revolucionaria sin haber llevado a cabo ninguna revolución y que es crítica pero no es autocrítica.

Así no, compañeros. No se gana restando o dividiendo, pese a las necesidades yoicas de algunos. Se gana sumando y multiplicando ideas, propuestas, frentes de lucha, lugares comunes, objetivos ...