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viernes, 8 de junio de 2012

Concentración de los trabajadores del Ayuntamiento de Las Rozas

(Texto de la convocatoria de las Secciones Sindicales de UGT, CCOO, CSIF y UPM)


Desde las Secciones Sindicales de UGT, CCOO, CSIF y UPM, os convocamos a realizar una concentración frente al Ayuntamiento (Plaza Mayor), el próximo viernes 8 de junio entre las 10:00 y las 11:00, con el fin de hacer visibles y poner en evidencia la problemática que nos afecta como empleados públicos en general y del Ayuntamiento de Las Rozas en particular.


No se trata de una huelga, si no de una concentración (autorizada por Delegación de Gobierno) a la que podéis asistir empleando vuestra media hora de descanso, turnándonos con los compañeros para no dejar desatendidos los distintos servicios.


Muchos conocéis y padecéis el giro radical que ha experimentado la política de personal que ha impuesto el nuevo Equipo de Gobierno municipal, basado en una actitud despótica y dictatorial en lo referente a las relaciones de trabajo con sus empleados públicos, así:

  • Despido de un trabajador en situación de incapacidad transitoria. (Mañana puedes ser tú).
  • Incumplimiento del Convenio del personal laboral y del Acuerdo de funcionarios vigentes en lo referido a planes de pensiones, promoción profesional, pago de premios por antigúedad y jubilación, distribución del fondo social, ...
  • Privatización de instalación municipal (Centro de Pádel), con subrogación del personal del propio Ayuntamiento. (Mañana podría ser cualquier otro servicio o instalación y su personal, ya sea funcionario o laboral).
  • Despilfarro económico y utilización de recursos públicos para atender los caprichos particulares de los señores concejales del Equipo de Gobierno municipal (teléfonos móviles de alta gama, ordenadores portátiles, resolución de incidencias técnicas particulares utilizando los recursos humanos del propio Ayuntamiento, utilización privada de vehículos municipales, vales de gasolina, ...).
  • Instauración de una política de asignación de funciones, retributiva y de promoción profesional caciquil, basada en la afinidad política y la sumisión.
  • Usurpación de funciones reservadas a empleados públicos en la figura de los "cargos de confianza" con sueldos desorbitados y funciones desconocidas.
  • Imposición y no negociación de aquellos asuntos que la Ley obliga a negociar (cambio de jornada de trabajo, retirada de funciones asignadas, ...), con la consiguiente judicialización de las relaciones de trabajo, con los empleados públicos del Ayuntamiento por desprecio de sus derechos y los de sus representantes.
  • Supresión de servicios públicos, por decisión unilateral de la Administración, afectando no sólo a las funciones de los empleados públicos, si no también al nivel de calidad de vida de los vecinos.
Recuerda:

Viernes 8, de 10:00 a 11:00
Puerta del Ayuntamiento (Plaza Mayor)
¡¡¡No esperes a que sea demasiado tarde!!!




viernes, 10 de febrero de 2012

Libre designación de personal funcionario en el Ayuntamiento de Las Rozas

En la Junta de Gobierno Local, celebrada el pasado 13 de enero, la primera de este año, se aprobó la provisión de puestos de trabajo por el procedimiento de libre designación.


Estos puestos de trabajo son:

  • Director de Servicios a la Ciudad. (Nivel 30).
  • Jefe de Servicios de Espacios a la Ciudad. (Nivel 30).
  • Jefe de Servicios de Infraestructuras de la Ciudad. (Nivel 29).
  • Adjunto a Dirección de Servicios a la Ciudad. (Nivel 26).
  • Director de Servicio de Recursos Humanos. (Nivel 30).
  • Jefe de Departamento de Recursos Humanos. (Nivel 28).
  • Adjunto de Departamento de Recursos Humanos. (Nivel 26).
  • Secretarias. Número de puestos de trabajo: 4. (Nivel 16).

Apuntan, además, que el Real Decreto Ley 20/2011, de 30 de diciembre, de medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera para la corrección del déficit público supone la prohibición al conjunto de las Administraciones Públicas de incorporar nuevo personal, por lo que la ampliación de la plantilla del personal funcionario del Ayuntamiento de Las Rozas supone, ni más ni menos, que el incumplimiento de la tasa de reposición cero dictada por el Gobierno.


Tres cuestiones sobre este asunto.

La primera. Cuando se presentaron al Pleno Municipal los Presupuestos Municipales para el ejercicio 2012, se presumió como una medida de austeridad presupuestaria que los puestos de trabajo vacantes no serían cubiertos. Estos puestos de trabajo vacantes, hay que decirlo, se corresponden con las categorías profesionales más bajas y, por tanto, con menor salario.

La segunda. La libre designación en la provisión de los puestos de trabajo apuntados conduce en última instancia a una elevada discrecionalidad en su selección y al despotismo en la gestión de los recursos humanos de nuestro Ayuntamiento.

Además, no se dan las circunstancias, entiendo yo, para lo extraordinario y lo excepcional a la hora de provisionar esas plazas a través de la libre designación.

Y la tercera. El procedimiento de libre designación produce un agravio y un grave menoscabo en la promoción laboral y en las carreras profesionales de los funcionarios de nuestro Ayuntamiento.

Concluyendo: 

¿Dónde queda la austeridad que tanto pregona el gobierno del Partido Popular en nuestro Ayuntamiento?

¿Y la transparencia en la gestión de la que tanto presumió nuestro Alcalde en su discurso de toma de posesión, llegando a hablar incluso de un Ayuntamiento de cristal?

En fin, me temo que asistiremos a un capítulo más de la judicialización de las relaciones laborales en nuestro Consistorio.

No nos debe sorprender, son ya tantos.

martes, 18 de octubre de 2011

Dinámica doble

La doble dinámica a la que hago referencia en el título de esta entrada viene dada por el movimiento 15-M y los previsibles resultados electorales de los comicios generales del próximo 20 de noviembre.

15-M/20-N.

El 20-N se celebrará, para algunos, una más que posible mayoría absoluta del Partido Popular.

Mientras, el 15-M ha congregado el quince de octubre las mayores manifestaciones que se recuerdan en diferentes ciudades de este país. Se demanda una democracia más participativa, un no rotundo a los recortes sociales y una alternativa a la salida de la crisis, más allá de la que preconizan los mercados y sus portavoces en las instituciones económicas mundiales, tales como el FMI o la propia Unión Europea.

El 20-N, mejor dicho, el día después, será más de lo mismo: seguiremos estando bajo el diktat de los mercados.

La crisis económica es sistémica. Está producida por la hegemonía de políticas económicas neoliberales. Las recetas de política económica que se formulan para afrontar la crisis forman parte de la misma enfermedad que ahora nos aqueja y que ellos mismos han provocado: control del déficit público mediante recortes sociales que van a conducir a decapitar el escaso Estado de Bienestar que disponemos.

El 15-M, por su parte, propone una profundización en la democracia como sistema de gobierno. Se rebela, entonces, contra la partitocracia imperante y sus privilegios.

Propone salidas sociales a la crisis económica y no duda en afirmar que la doctrina económica neoliberal y su establishment son los responsables de la crisis.

Nos encontramos, pues, en una encrucijada en el corto y medio plazo. Las movilizaciones irán in crescendo, ya que las bases del PSOE saldrán a la calle una vez perdido el poder y serán, ademas promovidas y apoyadas por su propio partido.

La cuestión estriba en qué se obtiene tras las masivas movilizaciones. No obtener nada, o muy poco según los optimistas, provoca la frustración y, en última instancia, la desmovilización ante la falta de atención a la alternativa por los poderes político-económicos. Es una lucha a medio plazo, constante y de larga permanencia en el tiempo.

La otra senda que se abre es la de la profundización en la crisis y en sus efectos con la aplicación de recetas económicas fallidas y que supondrán la defunción del Estado de Bienestar, pieza muy codiciada por la fe neoliberal.

En cualquier caso, nos encontramos ante un fin de ciclo en el que tenemos la oportunidad de expresar nuestras demandas y deseos para el futuro. La unidad cuenta.


domingo, 28 de agosto de 2011

Los efectos de fijar un déficit público en la Constitución

La reforma de la Constitución que, sorpresivamente, propuso el Presidente del Gobierno este martes 23 de agosto, en la que se plantea fijar un límite al déficit del Estado presenta varios efectos.

Darle un buen golpe al exiguo Estado de Bienestar de nuestro país. Dada las pocas prestaciones y su baja cuantía, al establecerse un límite al déficit conlleva en épocas de crisis, como la actual, el recorte de prestaciones y, no menos grave, la imposibilidad de incrementar o generar nuevas prestaciones que palíen los efectos de la crisis entre las clases sociales más castigadas por los efectos de dicha crisis.

La sacralización, vía Carta Magna, de una política económica neoliberal. Se santifica de esta manera que la única política económica que puede llevarse a cabo es una, no contemplándose más alternativas a la misma. El fijar un límite al déficit encamina cualquier otra política económica a no superar ese límite, lo que supone una barrera para cualquier alternativa económica que pudiera plantearse.

El papel de los agentes económicos queda supeditado a ese límite del déficit con claros ganadores y claros perdedores. Entre los ganadores figura todo el entramado de instituciones económicas que se denominan nebulosamente como "mercados" y que han cobrado un gran protagonismo en esta época de globalización y financiarización de la economía. Los perdedores son las clases sociales más castigadas por los efectos de la crisis, clase media y fundamentalmente la clase trabajadora, que son las perceptoras de las políticas sociales del Estado de Bienestar.

Dada la hegemonía de la política económica neoliberal, en cuanto a la pragmática de la  política económica se refiere, se obtura cualquier alternativa de política económica a ella. Es impensable plantear en este momento una política económica de demanda para afrontar la grave crisis económica que venimos padeciendo.

La pérdida de soberanía nacional a manos del entramado económico institucional de la globalización económica. La Unión Europea, con sus gravísimos déficits de democracia y representatividad, se construye atendiendo a las necesidades de ese entramado económico, esto es, de las necesidades del capital, frente a las necesidades sociales, esto es, del mundo del trabajo. Ahí están los ejemplos del Banco Central Europeo, el Tratado de Lisboa, el Pacto del Euro y el proyecto fallido de Constitución Europea.

La defunción de la socialdemocracia como proyecto político. Al asumir las tesis de política económica neoliberales su proyecto de redistribución de la renta y de mayores cuotas de derechos y libertades civiles quedan supeditado a las necesidades y deseos de la clase social dominante. Al ser obvio que dicha clase no es su base electoral su política electoral queda atrapada en el engaño, la manipulación y en la gestión del miedo de las clases sociales que fueron sus bases electorales, esto es, la clase trabajadora y las clases medias urbanas.

La gestión que se ha planteado de la reforma constitucional para establecer un límite al déficit público produce un mayor alejamiento de la ciudadanía respecto al Parlamento. Es despotismo. Una reforma de este calado demanda un referendum para dotarla de la legitimidad que proporciona un plebiscito popular. Nuestra sociedad se ha repolitizado desde el 15-M, dotándose de una conciencia crítica que ha estado ausente de nuestra vida política desde hace mucho tiempo, efectuándose demandas políticas que no han tenido ningún tipo de respuesta por parte del Gobierno y ha contado con el único respaldo de la izquierda minoritaria en el Parlamento. Izquierda minoritaria precisamente por la Ley Electoral que padecemos y que es una de las principales demandas de reforma que plantea el 15-M: una Ley Electoral más justa y proporcional.

Los que entendemos, porque estamos convencidos de ello, que otra política, otra sociedad y otro mundo es posible demandamos un referendum sobre la modificación de la Constitución.

Porque somos demócratas

jueves, 25 de agosto de 2011

Crisis y Constitución



¿Se acuerdan de que había que refundar el capitalismo? ¿Se acuerdan de que el prócer de la patronal española, el Sr. Ferrán, manifestaba que había que poner un paréntesis en la economía de mercado? ¿Se acuerdan de que había que poner coto a los paraísos fiscales? ¿Que se hablaba de poner en marcha una suerte de Tasa Tobin a las transacciones bursátiles transnacionales? ¿Aquellas pomposas reuniones del G-20? ¿Aquellos sentimientos de culpa?

Pues de eso, a fecha de hoy, nada de nada.

La Unión Europea y, concretamente, el espacio económico europeo ha demostrado a lo largo de toda la gestión de la crisis su endeblez y el papel del Banco Central Europeo ha quedado muy mal parado por su propia inoperancia para afrontar la crisis de la deuda de los diversos países miembros: ya han caído Grecia, Irlanda y Portugal.

Algunos pensaban que la política económica neoliberal había tocado fondo. Su programa económico ha sido realmente el causante de la crisis: desregulación de la actividad económica, trasvase de rentas del trabajo a las rentas del capital, procesos de privatizaciones del sector público cada vez más raquítico, proceso de globalización, financiarización de la actividad económica, ...

Los neokeynesianos afilaban sus cuchillos: veían el momento de establecer un verdadero debate sobre política económica. Los economistas "radicales", la verdadera izquierda económica, observaba el cumplimiento de sus proposiciones y la posibilidad cierta de dar un giro a la política económica, dando el protagonismo al Estado como el agente económico principal y poner coto a la desregulaciòn económica creciente, plantear una política fiscal justa, equitativa y solidaria, estatalizar sectores de la actividad primordiales, poner coto al "juego de azar de las bolsas", proporcionar el protagonismo a la actividad económica productiva frente a la especulativa, ...

El neoliberalismo había tropezado, pero no caído. No por el momento. Sólo había dado un traspié y estaba tomando aire para volver a la ofensiva. Ya están aquí: los planes de ajuste positivo de las economías quebradas de Grecia, Irlanda y Portugal son la mejor muestra de ello. Las políticas de ajuste del resto de economías de la Unión Europea son otros buenos ejemplos. Se vuelve a incidir en más de lo mismo. No funciona, pero eso da igual. El interés propio, el egoísmo, la avaricia, el beneficio económico a costa de lo que sea son los motores de la economía. La política debe plegarse a ellos, no debe interferir en su libre funcionamiento. Debe asegurar ese funcionamiento.

De ahí, la propuesta de fijar constitucionalmente el límite del déficit público. No se plantea establecer una política fiscal justa, equitativa y solidaria, en la que aporten más los que más tienen, los que más ganan para incrementar los ingresos del Estado y no malbaratar el exiguo Estado de Bienestar; o establecer un sector público potente cuyos beneficios económicos contribuyan a los ingresos de las arcas del Estado y permitan no sólo mantener, si no mejorar e incrementar políticas sociales y de lucha contra el desempleo en estos momentos de grave crisis económica.

De eso nada. Se trata de mantener a toda costa y con garantía constitucional los beneficios de las clases ricas, de las más pudientes a costa de las necesidades reales de los trabajadores y de los desempleados. Es el gobierno de los ricos para los ricos.

Se quieren dar prisa en aprobar la reforma de la Constitución en esta misma legislatura y sin convocar un referéndum. En un apaño entre las fuerzas conservadoras de nuestro Parlamento. Por eso no quieren que votemos. Porque saben que la mayoría de la población no es rica y es difícil que se vote en contra de nuestros intereses.

No hay tiempo para reformar la Ley Electoral, pero sí para fijar un límite al déficit público. No hay tiempo para mejorar la representatividad política en nuestro Parlamento. Es la política de una minoría para otra minoría.

Lo llaman Democracia y no lo es.