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miércoles, 10 de abril de 2013

En Las Rozas no queremos ningún Centro de Salud privatizado

Bajo esta premisa presentamos una moción en el pasado Pleno Municipal del 27 de marzo.

Oficiosamente, que no oficialmente, sabemos que el Centro de Salud de Atención Primaria de La Marazuela, -pendiente de inauguración-, así como el Centro de Monterrozas serán objeto del nuevo modelo de gestión sanitaria de la Comunidad de Madrid.

Los criterios seguidos por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid a la hora de privatizar esos Centros de Salud son los siguientes: edificios nuevos, población joven y alto poder adquisitivo.

Como ves todos estos criterios se cumplen en los Centros de Salud de La Marazuela y de Monterrozas.


Centro de Salud de La Marazuela

La Atención Primaria es definida por la Organización Mundial de la Salud como la asistencia sanitaria esencial, accesible a todos los individuos y familias de la comunidad a través de medios aceptables para ellos, con su plena participación y a un coste asequible para la comunidad y el país. Lo define como el núcleo del sistema de salud del país y forma parte integral del desarrollo socioeconómico general de la comunidad.

En Las Rozas y Las Matas disponemos de tres Centros de Salud, dos de ellos en Las Rozas y otro en Las Matas, muy valorados por la ciudadanía. Existe un cuarto Centro, pendiente de apertura y de estar en disposición de prestar el servicio sanitario tan necesario ante la sobrecarga de pacientes en el Centro de El Abajón.

Durante muchos años los profesionales sanitarios han desarrollado un servicio de cuidado continuado de la población, en el que el conocimiento directo de los y las pacientes a los que atiende es un elemento fundamental. En la actualidad ese conocimiento corre un serio riesgo al poderse ver interrumpido si alguno de esos tres centros fuera privatizado y sus profesionales despedidos o recolocados, en el mejor de los casos, en otros Centros de Salud de la Comunidad de Madrid. Esta situación no sólo conllevaría que los pacientes perdiesen a su personal sanitario de referencia, sino que nuestro municipio, además, perdería especialistas de reconocido prestigio entre la ciudadanía.

En Las Rozas y Las Matas se están dando los primeros pasos para conformar una Plataforma Ciudadana en Defensa de la Sanidad Pública en la que participan, así es el deseo y la ambición de las organizaciones que impulsamos la creación de esta Plataforma, profesionales, asociaciones de ciudadanos y representantes de diferentes organizaciones políticas.

Hay que recordar que los Centros de Salud de nuestro municipio se han construido en parcelas municipales, cedidas de manera gratuita por el Ayuntamiento a la Comunidad de Madrid mediante diferentes Convenios. Consideramos que, de ninguna manera, puede ahora la Comunidad de Madrid variar de manera unilateral las condiciones de la prestación del servicio y, además, ceder esas instalaciones sanitarias para que una empresa privada obtenga un lucro económico con la salud de nuestras y nuestros vecinos.


Centro de Salud El Abajón

Otra cuestión que nos preocupa viene dada porque el sistema AP-Madrid permite que cualquier Centro de Salud de la red pública consulte los datos e historiales médicos de todos y todas las pacientes de la Comunidad de Madrid, también, claro está, la de los vecinos y vecinas de Las Rozas y Las Matas, por lo que no parece descabellada la idea de que esa información tan sensible pueda pasar a manos de empresas privadas.

Entendemos, también, que la introducción de la gestión privada y el ánimo de lucro en la prestación de un servicio público esencial, como es la sanidad, que garantiza el acceso a un Derecho como es el de la salud, reconocido tanto por la Declaración Universal de Derechos Humanos como por nuestra propia Constitución, es un grave retroceso en el ejercicio de ese Derecho y puede llegar, incluso, a la denegación del acceso a ciertas pruebas diagnósticas o tratamientos con el único objetivo de aumentar el margen de beneficios empresariales y afectar, en última instancia, gravemente a la atención sanitaria recibida por los y las ciudadanas.



Nuestro Grupo Político considera que la privatización de los Centros de Salud de la Comunidad de Madrid no es beneficiosa para el conjunto de la población y sólo responde a los intereses ajenos y espúreos de empresas interesadas en la obtención de pingües beneficios por la gestión de la sanidad madrileña.

Por todo esto propusimos al Pleno de nuestro Ayuntamiento que aprobase los siguientes acuerdos: 

Que el Ayuntamiento de Las Rozas de Madrid exija a la Comunidad de Madrid que ninguno de los Centros de Salud de nuestro municipio, tanto los ya operativos como el que está pendiente de inaugurar, sea privatizado, ni gestionado por empresas privadas.

Que se exijan garantías a la Comunidad de Madrid de que tanto los datos como los historiales médicos de los vecinos y vecinas de Las Rozas y de Las Matas no serán utilizados por empresas privadas.

Los Grupos de la oposición al Equipo de Gobierno apoyaron nuestra moción y, tal y como esperábamos, el Partido Popular votó en contra.

Tomó la palabra la Concejal de Sanidad, Familia y Menor, Ana Dávila, para argumentar su voto negativo.

Nada nuevo bajo el sol: la gestión privada es más eficaz y eficiente que la pública, a los ciudadanos no les importa quién gestiona el servicio si no que este sea de calidad, provocamos alarma social, ...

La respuesta que recibió por mi parte la Concejal la puedes ver en este vídeo.



jueves, 7 de marzo de 2013

¿Qué pasa con el Centro de Salud de La Marazuela?


El Centro de Salud de Atención Primaria de La Marazuela aún no se ha abierto para prestar sus servicios a los vecinos y vecinas de Las Rozas, pese a que ha pasado ya más de un año de la finalización de sus obras.

Nos preocupa esta situación dada la saturación del Centro Médico de El Burgo y dado el proceso de privatización de la sanidad en nuestra Comunidad.

Estas preocupaciones nos han conducido a realizar la siguiente pregunta en el Pleno Municipal que se celebró enero.

La Comunidad de Madrid ha anunciado que este año se privatizan el 10 % de los Centros de Salud. 


Nuestro Ayuntamiento realizó un esfuerzo económico importante para la construcción de un Centro de Salud de Atención Primaria en el barrio de La Marazuela.

La Comunidad de Madrid no ha dado ningún paso para la apertura de este Centro de Salud y muchos vecinos temen que pueda ser objeto del nuevo modelo de gestión sanitaria de la Comunidad de Madrid.

¿Conoce el Equipo de Gobierno las intenciones de la Comunidad de Madrid sobre este Centro de Salud?

Ha pasado ya más de un año de la finalización de las obras del Centro de Atención Primaria en La Marazuela y sigue sin prestar servicio.

En diversas Comisiones Informativas nos hemos interesado por el estado y la apertura de este Centro de Salud.

Siempre hemos recibido la misma respuesta: el papel del Ayuntamiento ha finalizado, ya que ha recepcionado la obra, es la Comunidad de Madrid quien tiene que dotar al Centro de los recursos técnicos y humanos para que pueda iniciar su actividad.

Los Centros de Salud de Atención Primaria de nuestro municipio se encuentran colapsados debido al crecimiento que ha experimentado nuestro municipio en los últimos veinte años, por lo que es urgente, imperiosa, la apertura del Centro de Salud de La Marazuela para descongestionar el Centro de El Burgo.

El caso es que nos tememos que el Centro de Salud de La Marazuela vaya a ser objeto del nuevo modelo de gestión que está estableciendo la Comunidad en la sanidad madrileña. Modelo que pone en primer lugar el beneficio de las empresas privadas gestoras de los Hospitales y Centros de Salud frente al derecho a la salud de la población.

En su día decía la Presidenta de la Comunidad de Madrid, que a los madrileños no nos preocupaba quién gestionaba si no la calidad del servicio que se prestaba. También nos preocupa, no somos tan reduccionistas como cree Esperan Aguirre, qué y dónde va a parar nuestro dinero, nuestros impuestos, porque es la fuente de todo presupuesto de la Administración Pública.

No estamos dispuestos, ya lo saben por las manifestaciones, movilizaciones y acciones que lleva a cabo el personal de la sanidad madrileña a través de la llamada marea blanca, en la que participamos la ciudadanía muy activamente ya que estamos defendiendo un derecho irrenunciable como es el derecho a una sanidad pública, gratuita y universal, a que se ponga por delante de ese derecho el interés económico de empresas privadas que observan la sanidad como una fuente de negocio y de pingües beneficios, dejando a un lado la promoción y la mejora de nuestra salud y la prevención de la enfermedad.



La respuesta de la Concejal de Sanidad, Familia y Menor, Ana Dávila, no pudo ser menos clarificadora: el Centro de Salud es competencia de la Comunidad, -mientras que la financiación de su construcción ha corrido a cargo del Presupuesto Municipal-, y que está pendiente de determinar, -añado yo la empresa privada que se encargará de su gestión.

Atentos.

sábado, 3 de marzo de 2012

Consulta social sobre la privatización del Canal de Isabel II

Entre las diferentes acciones que está llevando a cabo la Plataforma contra la Privatización del Canal de Isabel II, destaca la consulta popular sobre la privatización que va a realizar este domingo, día 4 de marzo.



En nuestro municipio, La Asamblea Popular de Las Rozas-Las Matas se suma a esa consulta y estará con una urna para que puedan ejercer el voto todas aquellas vecinas y vecinos preocupados por la privatización de una empresa pública que gestiona un bien imprescindible para la vida como es el agua.


Podrás votar en la mesa que se instalará a la entrada del centro comercial Burgo Centro, de once de la mañana a seis de la tarde.


¡Qué el agua de todos los madrileños siga siendo de todos los madrileños!


¡Participa!







lunes, 16 de mayo de 2011

Sobre los Convenios del personal del Ayuntamiento


Pues llegó el día 13, fecha en la que se celebraba el Pleno Extraordinario a requerimiento de los grupos de la oposición, Izquierda Unida y PSOE, para la suscripción de los Convenios Colectivos del Personal Laboral y del Personal Funcionario del Ayuntamiento de Las Rozas.

Antes del Pleno anterior, la Junta de Portavoces, haciendo uso de la mayoría aplastante con la que cuenta el PP en el consistorio, había decido retirar los puntos del orden del día relativos a esa cuestión, con el lógico malestar de los trabajadores del Ayuntamiento y la perplejidad de los grupos municipales de la oposición, que les condujo a solicitar la celebración de ese Pleno Extraordinario.

Pues llegó el día 13, el día en que se celebraba el Pleno Extraordinario para la suscripción de ambos convenios y ..., no se suscribió ni uno, haciendo uso nuevamente del rodillo de la mayoría absoluta con la que cuenta el PP en el Ayuntamiento.

Después de cerca de ocho años negociando, después de múltiples denuncias por parte de los sindicatos sobre las ofertas de empleo por sus múltiples irregularidades, tras quince años sin convocar plazas de empleo público (a excepción hecha de las plazas de Policía Local, que son obligatorias por Ley) ... , el equipo de gobierno decide oponerse a que esos Convenios sean aprobados por el Pleno Municipal alegando que dadas las fechas en las que nos encontramos y dado que la nueva corporación asumirá sus cargos el próximo doce de julio, lo mejor es que sean suscritos esos Convenios por el nuevo Pleno.

Y digo yo ... ¿No sabían que se echaba el tiempo encima? Pues eso sí que lo sabían, lo que desconocían completamente era la composición de la candidatura del PP a la alcaldía, confeccionada al gusto de Esperanza Aguirre y de la dirección del partido en Madrid, y acatar las órdenes de no atar las manos al nuevo equipo de gobierno para la reducción de la deuda del Ayuntamiento que alcanza la cifra de, más o menos, veintinueve millones de euros.

Los intereses de las trabajadoras y los trabajadores del Ayuntamiento de Las Rozas supeditados a los intereses del PP de Madrid.

Dado que el 80% del personal laboral es eventual, conozco un caso que lleva encadenando contratos 24 largos años, una vía de sanear las cuentas del consistorio podría venir dada, no por un expediente de regulación de empleo, garantista hasta cierto punto de los derechos de los trabajadores, si no por la no renovación de los contratos de trabajo de esas trabajadoras y trabajadores.

Su justificación vendrá dada porque son empleados públicos (el descrédito de lo público por la derecha) y sus funciones y tareas serán realizadas por otras trabajadoras y trabajadores, incrementándose notablemente su carga de trabajo, o bien serán objeto de subcontratación. Finalmente, manifestarán que no se ha despedido a nadie, velada manera de decir que no se han renovado los contratos de trabajo eventuales.

Los efectos: incremento del desempleo en Las Rozas, unos servicios públicos deficitarios y unas peores condiciones de trabajo de las trabajadoras y trabajadores del Ayuntamiento.



domingo, 7 de febrero de 2010

La gripe A


Hace unos días recibí un correo de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública sobre la Gripe A y su gestión por parte de las autoridades sanitarias.

Dado su notable interés, lo reproduzco a continuación.

UNA ACTUACION DESPROPORCIONADA AL SERVICIO DE LOS INTERESES DE LAS MULTINACIONALES FARMACEUTICAS

A propósito de la Gripe A H1N1 

La epidemia de gripe AH1N1 y el abordaje que de la misma están haciendo tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la mayoría de las administraciones sanitarias parece un caso claro de una actuación desproporcionada. 

La epidemia de la gripe A H1N1 inicialmente fue considerada como de una extrema gravedad por un análisis inapropiado de los primeros caos producidos en México que hicieron creer  que estábamos ante una epidemia  muy grave y altamente contagiosa (epidemia tipo 1 según la clasificación propuesta  por Peter Doshi, BMJ septiembre 2009) por lo que se arbitraron medidas adecuadas a este tipo de problema de salud. Sin embargo posteriormente se ha comprobado que se trataría de una epidemia tipo 3 en esa misma clasificación (muy contagiosa y de baja gravedad) ya que la mortalidad es incluso menor que la de la gripe estacional, lo que se pudo comprobar cuando acabo el invierno austral y se evidencio que la mortalidad real estaba muy por debajo de las previsiones realizadas inicialmente. La OMS sin embargo no  cambio la estrategia, como tampoco lo han hecho la mayoría de las autoridades sanitarias de los países implicados. 

Un hecho remarcable fue el cambio de definición de pandemia realizado por la OMS, que ha forzado la declaración de pandemia a nivel mundial y que ha sobredimensionado la importancia de la enfermedad. En todo caso resulta inexplicable que no se haya utilizado esta nueva definición para otras enfermedades infectocontagiosas extendidas en muchos países del mundo como la malaria, la tuberculosis la bronquiolitis por VRS, el rotavirus,etc. 

Lo que se conoce de su desarrollo mundial tampoco indica una gravedad especial, sino mas bien todo lo contrario (en torno a 2 fallecidos por 10.000 infectados), es mas, parece razonable pensar que el numero real de casos es muy superior al contabilizado porque el sistema de contabilidad utilizado y la falta de detección sistemática de los casos infraestima a aquellas enfermedades en que el numero de casos con pocos síntomas es muy frecuente, ya que estos habitualmente no acuden al sistema sanitario. Por eso es más que probable que el numero de personas que han pasado la actual gripe sobrepasen el doble de las contabilizadas, lo que hace que su mortalidad real sea mucho menor de la estimada. 

Conviene recordar que en este periodo de tiempo se han producido muchas mas muertes por accidentes de trafico, accidentes laborales, gastroenteritis, tuberculosis, malaria, VIH, y un largo etc de enfermedades que han pasado desapercibidas para la OMS solo preocupada por una enfermedad con baja mortalidad pero alrededor de la cual existían potentes intereses económicos.
Una cuestión que debe remarcarse es la parafernalia que se ha montado para la atención de los cuadros gripales en los centros sanitarios, especialmente en Atención Primaria que es donde se atienden los cuadros mas leves. Con las tasas actuales notificadas (ya se ha dicho que muy probablemente por debajo de la realidad) y con la baja letalidad de la enfermedad no tiene sentido el aislamiento riguroso de las personas con sospecha de la enfermedad, sobre todo porque parece desconocer que la mayoría de los contagios se producen en los lugares de la vida real donde hay aglomeraciones (transporte, centros de trabajo, espectáculos de masas, etc). 

No obstante la organización de los servicios sanitarios ha hecho caso omiso de la realidad. Los circuitos para la atención de los enfermos con sospecha de gripe se han puesto en marcha, con escasa asistencia, mientras se colapsa el resto del funcionamiento del sistema.  

La vacunación de la gripe ha sido otra demostración de una actuación de las autoridades sanitarias alejada de la realidad. Se han empeñado en la vacunación cuando se conoce que: 1) La vacuna contra la gripe estacional produce una protección parcial contra la nueva gripe (disminuye su gravedad y mortalidad) y conviene recordar que esa vacunación estacional es la que se había realizando previamente.2) La vacuna ha incluido un adyuvante que introduce dudas sobre su seguridad y el posible riesgo de complicaciones de la misma. La justificación de su inclusión estaba en que nos encontrábamos ante una enfermedad potencialmente muy grave y era importante reforzar la respuesta inmunológica, pero cuando se supo que no era así no se rectifico y 3) las personas nacidas antes de 1957 tienen un recuerdo inmunitario con efectos protectores.

Un asunto relevante es que se ha vacunado a aquellas personas que han pasado la gripe, y que por lo tanto ya tienen inmunidad, lo cual es aun mas complicado si se tiene en cuenta que no se ha hecho una detección sistemática de los casos 

La insistencia en la vacunación solo se entiende porque las vacunas ya estaban compradas y quizás se pretendía amortizar el gasto, aunque es evidente que también puede deberse a la incapacidad para enfrentarse al efecto de terror  mediático que, en parte, ellos mismos han contribuido a fomentar. La respuesta de profesionales y ciudadanos ha estado en la línea de la sensatez y la desconfianza y en la mayoría de los países de Europa el porcentaje de profesionales de la salud y de ciudadanos que se han vacunado ha sido muy bajo a pesar de una propaganda coactiva. De hecho las propias administraciones sanitarias están valorando devolver vacunas y/o mandarlas a países del Tercer Mundo. Una vez mas llama la atención la ausencia de información y de transparencia. 

Otra cuestión es el uso abusivo de osetalmivir, a pesar de que su eficacia para esta gripe no esta inequívocamente probada, y se debate sobre la que tiene sobre la gripe estacional (ver BMJ). Naturalmente las resistencias no se han hecho esperar y han vuelto a ser utilizadas como carnaza mediática.

También debe de recordarse que parece que la gripe AH1N1 ha desplazado a la gripe estacional, de la que se han registrado muchos menos casos este año, de manera que el balance final es que la mortalidad por la gripe ha disminuido.
Todavía es pronto para hacer una evaluación definitiva, pero hay algunas cuestiones que van estando ya bastante claras: 

1.- Las autoridades sanitarias, con la OMS a la cabeza, no han estado a la altura de sus obligaciones. Si en un primer momento era entendible un cierto miedo y precaución por tratarse de una enfermedad nueva, a partir de septiembre las informaciones abonaban todas en el mismo sentido: enfermedad con alta difusión y poca gravedad. Es entonces cuando había que haber dado una información mas contundente desactivando el efecto mediático, aun a costa de afrontar alguna una perdida de popularidad. 
 
2.- La gran presión mediática magnificando la enfermedad parece responder fundamentalmente a intereses económicos (las grandes multinacionales de la farmacia tienen una probada capacidad de intoxicación) pero también al afán de protagonismo de algunos periodistas y profesionales y al tirón de ventas y audiencia que tiene el catastrofismo.

3.- No se puede despreciar los efectos positivos que tiene para los gobiernos y los grandes intereses multinacionales  una población atemorizada. El terror es paralizante y favorece la desmovilización y una buena dosis de catástrofe desplaza de la actualidad la corrupción, el fracaso económico de las políticas neoliberales, etc. Por otro lado el miedo a la epidemia favorece el aislamiento y los comportamientos insolidarios.
  1. ¿Cuánto nos ha costado la epidemia?. No lo sabemos exactamente pero varios miles de millones de dólares que bien habrían servido para construir hospitales, centros de salud, etc, y que se han despilfarrado haciendo la sanidad pública menos sostenible. Las perdidas en coste/oportunidad han sido tremendas.
  2. Las connivencias de la OMS con los intereses de las multinacionales farmacéuticas han quedado patentes. Desde hace tiempo la OMS esta fomentando lo que llama colaboración publico - privada y esta crisis pone en evidencia que en realidad se trata de poner a los organismos internacionales en manos de los intereses económicos privados.
  3. Se ha generado una gran desconfianza sobre la credibilidad de los responsables de la salud pública, que puede ser muy peligrosa cuando de verdad de produzca una pandemia de una enfermedad de alta gravedad.

Desgraciadamente seria casi milagroso esperar que los responsables de esta alarma innecesaria hagan su autocrítica. Necesitamos, a nivel mundial unas autoridades sanitarias que sean capaces de actuar con responsabilidad, anteponiendo el derecho a la salud de los ciudadanos por encima de sus intereses personales y de las presiones económicas y mediáticas. 
 
En consonancia los responsables del miedo deberían de dimitir y habría que realizar una profunda transformación de la OMS para garantizar que asume su papel de coordinador de la política sanitaria a nivel mundial y que se dedica a favorecer la salud a nivel mundial. No va ser fácil conseguirlo.
    International Association of Health Policy
    Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública
    5 de Febrero de 2010

lunes, 25 de enero de 2010

La sanidad en manos privadas




Los efectos que tiene una gestión privada de un derecho social, inalienable, como es el de la asistencia sanitaria son:
  • No funcionan los mecanismos de control.
  • Se imponen al sector público fórmulas empresariales de dirección, e intereses corporativos y de gestión.
  • Gana la prioridad economicista a las necesidades de atención a la salud.
  • La participación social en salud es testimonial y sin capacidad de decisión, en especial cuando no va favor de lo establecido.
  • Se produce una sistemática y dolorosa degradación de las condiciones de trabajo.
  • Aumenta día a día la capacidad de decisión de las compañías de  seguros, farmaceúticas, biomemédicas, etc.
  • Al aceptar  como propios conceptos "de mercado" ya se habla de clientes en lugar de personas o personas enfermas.
  • Se razona en términos de coste-beneficio, sin reconocer que cuando se trata de lo público, y sobre todo en salud, tanto los costes como los beneficios son sociales.
  • Se intenta monopolizar la eficiencia para el sector privado, cuando nunca se ha demostrado que lo público sea ineficiente por naturaleza, como tampoco se admite que es inmoral la privatización de los recursos de salud y su despilfarro.
La lucha debe centrarse en cuestiones tales como:
  • Reconocer el derecho a la salud como un derecho básico. La salud es un derecho y no una mercancía, exigiéndose la universalidad del derecho a la salud.
  • Desarrollo de los servicios públicos de salud que aseguren atención sanitaria de calidad y con un trato digno a toda la población.
  • Se debe asegurar la participación y control de la Administración y de la ciudadanía.
  • Los servicios de salud deben elevarse al alza. Debe nivelarse la atención, la formación, la investigación y el trato digno en salud, con especial atención a los condicionantes y desigualdades en salud de cada comunidad y sin sesgo de clase, edad, etnia o género.
  • Deben introducirse y aplicarse mecanismos de control y rendimiento de cuentas realmente democráticos.
  • Empoderamiento de las mujeres, especialmente afectadas por los recortes y precarización de los servicios de salud, junto con el de los trabajadores en su conjunto y los colectivos de ayuda mutua.

(Ángels Martínez i Castells "Crisis, salud y participación". En "El Viejo Topo". Nº 264. Enero 2010. Bsrcelona).

sábado, 17 de enero de 2009

Sally Ruane

wwww.publico.es





Desearía que los españoles, y en concreto los madrileños, abrieran los ojos. Para los ingleses ya es demasiado tarde. El Gobierno laborista de Gordon Brown ya no admite modelos de gestión alternativos. La doctora Sally Ruane, de la Universidad de Montfort (Leicester, Inglaterra), estudia desde 1996 el impacto del modelo de gestión PFI (Iniciativa Privada de Financiación, por sus siglas en inglés) en la sociedad y la economía inglesas. Sus conclusiones sobre este modelo –el mismo que el gobierno de Esperanza Aguirre (PP) ha impulsado en la Comunidad de Madrid en el ámbito sanitario– son de todo menos alentadoras.

Según explica, el modelo PFI (donde una empresa privada construye el edificio y contrata al personal no sanitario) está dejando a las arcas públicas inglesas deudas millonarias. La doctora Ruane visitó Madrid hace unos días, invitada por la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), para informar de los efectos nocivos de la privatización de la sanidad madrileña. Con un castellano con marcado acento inglés, Ruane fue muy crítica con el modelo privatizador que su país instauró hace una década. A pesar de ello, se mostró confiada en que la sociedad madrileña sea capaz de hacer oír su rechazo, para obligar al gobierno de Aguirre a recular en su empeño.

¿Qué le ha traído a Madrid?

Estoy para informar a la gente de lo que ha pasado en Inglaterra. Tenemos el modelo privatizador PFI desde hace diez ó 15 años y hemos acumulado una deuda pública muy elevada.
En Inglaterra ya tenemos ahora 80 proyectos PFI en el sector sanitario y hay 40 más en preparación. Eso quiere decir que en 2014 tendremos una deuda de 114.000 millones de euros, que tendremos que pagar durante los próximos 30 ó 40 años.

¿Por qué es tan malo el modelo de financiación privada?

Es un modelo muy caro, porque hay más costes que réditos. A los costes habituales derivados del funcionamiento de un hospital hay que sumar los altos costes de la burocracia y de las infraestructuras. Además, al ser gestionado en parte por una empresa privada, tiene que generar suficientes beneficios y dividendos para los accionistas. Lo peor es que estos costes tienen que ser sustraídos de los ingresos operativos, lo cual supone un impacto directo sobre la atención sanitaria, sobre los servicios que se dan al ciudadano.

Al ser un modelo privado, ¿se adapta mejor a las necesidades del mercado?

Al contrario. En el sector público, y en concreto en la sanidad, es muy importante mantener la flexibilidad. En el ámbito sanitario, la situación cambia con, por ejemplo, la prevalencia de las enfermedades. Pero los contratos PFI son a largo plazo y bastante estáticos. Esto puede distorsionar las prioridades reales de planificación del sistema sanitario.


¿En qué se diferencian el modelo PFI inglés y el madrileño?

Más o menos son iguales. Hay un pago por los servicios de limpieza y también un recargo por el uso del inmueble, de ahí deriva la deuda. Con otro modelo de financiación, no se hubiera buscado el beneficio y todo el dinero se hubiera destinado a la atención sanitaria.

¿Qué problemas concretos derivados del PFI acarrea la sanidad inglesa?

Según un estudio de una comisión encargada por el gobierno británico, en 2006 hubo una significativa correlación entre el déficit en un hospital y el hecho de que fuera proyecto de PFI. En 2006, el 30% de todos los hospitales ingleses tenían pérdidas. El porcentaje aumentaba hasta el 50% si se tenían en cuenta los que estaban gestionados por empresas. Estos hospitales tuvieron que recortar su personal y quitar camas.

¿Cuándo arrancó esta situación en Inglaterra?

El primer hospital PFI abrió hace unos diez años. El modelo fue introducido antes, pero la negociación de un PFI dura años, porque es un contrato muy complejo. Negociar también es caro, ya que hay que contratar a asesores financieros... En la ciudad donde vivo, las negociaciones han costado 23 millones de libras [unos 28 millones de euros]. Los gastos para negociar los primeros
hospitales PFI representaron el 4% del valor total del edificio.

¿Hubo oposición allí? ¿Cómo fue el proceso?

Los sindicatos se opusieron a la introducción de este modelo de gestión, pionero en el mundo. Y fueron capaces de prever lo que iba a pasar. Los hospitales salen muy caros, las condiciones de trabajo han empeorado horriblemente, se han reducido los puestos de trabajo, hay menos servicios para la población... Con la privatización, baja la calidad asistencial. Por otra parte, una
investigación de la Universidad de Manchester basada en los 12 primeros hospitales PFI que se construyeron, ha revelado que el interés que se paga al dejar la construcción y gestión del hospital en manos privadas es del 8%, cuando en un modelo tradicional hubiera sido la mitad.
Se ha calculado que la construcción de cada hospital por la vía PFI cuesta tres veces lo que cuesta un modelo público. Además, como el contrato se hace a 30 ó 40 años, es imposible predecir lo que va a pasar. Con diez de los 12 primeros hospitales, los contratos no fueron suficientemente específicos y ahora hay más gasto del esperado. Cuando el hospital necesita cambiar algo, el consorcio privado pide al Gobierno que se le pague más, y mucho de esto no estaba previsto.

¿Se sabe cómo el modelo, más allá del endeudamiento público que supone, ha repercutido en la salud del ciudadano?

Se están reconfigurando los otros servicios sanitarios para pagar el sobrecoste de los hospitales, lo cual no está justificado. Por ejemplo, como se quitan camas, tenemos la orden de reducir el número de ingresos en los hospitales. Ahora mismo no hay conclusiones sobre el impacto de este
modelo de gestión sobre la salud del ciudadano, pero a largo plazo se demostrará un efecto negativo.

¿No hay vuelta atrás en Inglaterra?

Creo que es importante destacar que el PFI es una política de Gordon Brown. El Gobierno no da opción a construir hospitales por la vía tradicional, es decir, construyendo el hospital y gestionando todos los servicios desde la Administración. Este modelo está implantado, sobre todo, en Inglaterra. Pero en Escocia lo han paralizado e intentan fomentar un fondo alternativo para los desarrollos hospitalarios. Por otra parte, Gales e Irlanda del Norte intentan gestionar sus hospitales de una forma alejada al sistema de mercado. Creo que es posible encontrar una alternativa al PFI. Pero en Inglaterra es difícil cambiar, porque ya tenemos demasiados de estos proyectos en marcha.