jueves, 28 de febrero de 2013

Acto EuroVegas No


Un mal día decidió el señor Sheldon Adelson plantear una nueva ubicación para sus casinos fuera de Las Vegas.

Atendiendo a algunos estudios, viendo resultados de los casinos instalados fuera de Las Vegas y con un mapa del mundo desplegado en la mesa de reuniones, entre caladas de humo de un Habano, y atendiendo a las sugerencias y recomendaciones que le hacían sus asesores, ordenó que se pusieran en contacto con el Gobierno de España para encontrar un sitio para la instalación de un complejo de juego. Algo así como Las Vegas pero a escala y concentrado en el espacio.

La noticia corrió como la pólvora en nuestro país y diferentes Gobiernos autonómicos empezaron a realizar sus propios estudios e informes para entregárselos al señor Adelson con el fin de convencerle de que el lugar elegido en su Comunidad era el idóneo.

Diversas llamadas telefónicas y correos electrónicos permitieron cerrar una agenda de citas y visitas a los diferentes emplazamientos que se le ofrecían.

Tomó su jet privado y aterrizó en Madrid.

Fue recibido a pie de la escalera de su avión privado por la entonces Presidenta de la Comunidad de Madrid, de la que ahora no recuerdo su nombre, y por diversos Consejeros y demás cargos públicos.

Halagado y agasajado como un magnate del juego que es y un tanto cansado por el viaje, no prestó mucha atención a las condiciones que se le ofrecían para instalarse en la Comunidad de Madrid y los diferentes emplazamientos. Para eso estaban los asesores que le acompañaban.

Respiró profundamente para hacer acopio de energías y expuso tranquilo y reposadamente sus condiciones para establecerse en Madrid.

No obtuvo ninguna negativa, si acaso algún gesto de contrariedad y a lo sumo una tímida negativa a alguna de sus condiciones, que rápidamente se convertía en una anotación en una agenda para estudiar las posibilidades de burlar la normativa: diez años sin tributar por impuestos sobre el juego, exenciones al Impuesto sobre el Valor Añadido, Impuesto sobre Bienes Inmuebles, Impuesto sobre Actividades Económicas y de las cuotas de los trabajadores a la Seguridad Social, anulación de la aplicación del Estatuto de los Trabajadores a sus trabajadores y trabajadoras, una rebaja notable de las Leyes antiblanqueo de dinero y la no declaración de pérdidas, entrada libre de menores de edad, la concesión de crédito para seguir jugando, la libre construcción de helipuertos en las azoteas de los edificios, una red de transporte público que facilite el acceso a los casinos como tren de alta velocidad y cercanías y, dado su gusto por los Habanos que le facilitan los jerarcas del exilio de Miami, que se permitiera fumar en los casinos.

Lo estudiaremos y tendremos respuestas positivas para todas sus condiciones y demandas, le aseguró el Gobierno de la Comunidad de Madrid, para su próxima visita señor Adelson. Ya veremos cómo lo arreglamos.

Hubo más viajes a Madrid, visitas a Las Vegas, escasas negociaciones dadas las condiciones innegociables del magnate, muchas llamadas de teléfono y no menos intercambio de correos electrónicos.

Las conversaciones, más bien el monólogo del magnate Adelson, dieron los resultados apetecidos para todos: el complejo de casinos se instalaría en Alcorcón y el Gobierno de la Comunidad de Madrid obtenía una fuente de inversión y empleo para la maltrecha economía madrileña.

EuroVegas decidieron ponerle de nombre a este engendro del capital globalizado, compuesto por varias compañías de fondos de inversión.

La Comunidad veía como se iban sumando elementos de atracción para la clase directiva y ejecutiva global que prefería instalarse en Madrid por sus campos de golf, lo exclusivo de algunas de sus zonas, su seguridad y los bajos salarios que perciben sus trabajadores, frente a otras ciudades del Estado o de Europa.

Por el contrario, organizaciones, movimientos sociales, partidos políticos, -de estos menos-, de Alcorcón y de la Comunidad de Madrid comenzaron a protestar por EuroVegas. Un día se juntaron y observando que era más lo que los unía que lo que les separaba, que eran meras cuestiones de matices, y visto que debían enfrentarse a un magnate del juego y al Gobierno de la Comunidad de Madrid, decidieron unir fuerzas y crearon la Plataforma EuroVegas No.

La verdad es que no conozco en profundidad los motivos por los que esta Plataforma está en contra de la instalación de EuroVegas,  por lo que aprovecharé que la Asamblea de Izquierda Unida Las Rozas-Las Matas ha organizado un acto con ellos hoy para enterarme de primera mano.