lunes, 4 de junio de 2012

Sobre el cierre de la estación de RENFE de Las Rozas

A finales del mes de abril, los diversos Grupos Políticos que conformamos el Ayuntamiento de Las Rozas, recibimos una serie de llamadas telefónicas de una vecina del barrio de La Marazuela en la que nos advertía del cierre a los peatones de la estación de RENFE de Las Rozas, tras la conclusión de las obras que se están realizando en esa estación.


Los vecinos y vecinas de La Marazuela se pusieron rápidamente manos a la obra para recoger firmas para que no se cerrase la estación al paso de peatones. Llegaron en pocos días a recoger más de trescientas firmas, que presentaron al Ayuntamiento como expresión de su malestar.


El caso es que si las obras conducen al cierre de la estación, esto ocasionaría un grave perjuicio a los vecinos y vecinas de la zona, ya que los accesos peatonales existentes o presentan graves déficits, como el Camino del Tomillarón, o el paso elevado sobre la A-6, o cogen demasiado a desamano, como es el caso de la calle Acanto.


Obras en la estación de RENFE de Las Rozas


Dadas las fechas en la que recibimos la denuncia, tuvimos que esperar a la Comisión Informativa de Servicios a la Ciudad, del día 23 de mayo, para poder preguntar sobre esa cuestión, así como de conocer de primera mano las medidas que estaba tomando el Equipo de Gobierno para asegurar el paso de los peatones por la estación.


Nuestro Grupo Municipal publicó una nota de prensa, antes de la celebración de esa Comisión, en la que dábamos cuenta de nuestra postura sobre las obras de la estación.


Digna de la sección Mundo Insólito de alguna revista fue la respuesta que recibimos tanto por parte del Concejal de Urbanismo, Juan Blasco, como por parte del Concejal de Distrito Centro, Pablo Vives: no sabían nada de nada. Ni el alcance de las obras que se están acometiendo, ni las consecuencias de dichas obras para los vecinos y vecinas de La Marazuela. Ver para creer.


Dada la respuesta obtenida por el Equipo de Gobierno nos pusimos en contacto con el Sindicato Ferroviario y la Sección Sindical de Comisiones Obreras de RENFE para recabar la información sobre las obras.


En ambos casos la respuesta fue unívoca: las obras consisten en el cierre integral de la estación de RENFE de Las Rozas y la colocación de tornos para validar los billetes del lado de La Marazuela.


Acceso a la  estación de RENFE de Las Rozas por La Marazuela


El caso es que el Grupo Político del PSOE comunicó en dicha Comisión que iban a presentar una moción al respecto en el próximo Pleno Municipal, qel día 30 de mayo.


La tarde anterior al Pleno recibí una llamada del Primer Teniente de Alcalde y portavoz del Grupo Político del Partido Popular, Ángel Alonso, para comentarme que se estaban negociando y transaccionando algunas mociones, entre las que se encontraban las relativas al cierre de la estación, por parte de los Grupos del PSOE y UPyD.


En el transcurso del Pleno, antes de debatir las mociones, a instancias del Alcalde se produjo un receso de diez minutos para negociar las mociones presentadas y estar en disposición de presentar, y por tanto aprobar, de forma unánime una moción sobre el cierre de la estación de RENFE de Las Rozas.


Los acuerdos que fija la moción son los siguientes:


  1. Solicitar  a los organismos competentes que no se inicie el control de entrada y salida de usuarios mediante tornos hasta que no haya un acceso peatonal libre, entre el Centro Urbano y La Marazuela, en ambos sentidos.
  2. Presentar en el menor plazo posible un proyecto que solucione el problema recogido en la exposición de motivos, instando al Ministerio de Fomento y demás organismos implicados a que ejecuten las actuaciones necesarias. 
  3. Estudiar y contestar las actuaciones propuestas por los vecino


Debemos destacar dos cuestiones de este caso.


El primero. Felicitar la respuesta dada por los vecinos y vecinas de La Marazuela con la recogida de firmas, por una parte y, por otra, por ponerse en contacto con el Equipo de Gobierno y con los Grupos Políticos que componemos el Ayuntamiento de Las Rozas. Hay un problema y los vecinos quieren soluciones.


El segundo. Estos vecinos y vecinas han dado un ejemplo que demuestra que es posible un Ayuntamiento basado en la  participación activa de la ciudadanía. Ha sido un claro ejemplo de democracia activa, en la que la ciudadanía interesada puede, y debe, participar en las decisiones que les afectan en su vida cotidiana y plantear proyectos y alternativas.


Se ha tratado, en definitiva, de mandar obedeciendo a la ciudadanía.