jueves, 22 de marzo de 2012

Argumentos para la Huelga General (Pleno Municipal 29 de febrero de 2012)

En el Pleno Municipal del 29 de febrero, nuestro Grupo Municipal presentó una moción por la paralización de la aplicación del Real Decreto Ley 3/2012, de Reforma del Mercado Laboral y para la apertura de una mesa de negociación con los agentes sociales y las fuerzas políticas.


Las posturas de los diferentes Grupos Municipales fueron, resumidamente, las siguientes:


El PSOE manifestó que ya se estaban comenzando a percibir las consecuencias del Real Decreto Ley, antes siquiera de ser convalidado por el Congreso de los Diputados.


Es una reforma laboral que estimula el despido y no la creación de empleo.


Por parte de UPyD, existe una dualidad del mercado de trabajo, entre contratos indefinidos y temporales, y que la reforma planteada no va a conducir a la estabilidad en el empleo, si no que va a producir mayor temporalidad y precariedad en la contratación de los jóvenes.


Defendió un contrato indefinido con una indemnización creciente como figura del tan traído y llevado, contrato único.


Defendió, también, el papel de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT's) como agencias de colocación, ya que a su parecer, contribuirán a la creación de empleo.


El Partido Popular, finalmente, reprodujo el discurso de la creación de empleo en un momento grave de destrucción de empleo.


Tal y como escribí en el post relativo a ese Pleno Municipal, los resultados de la votación de  esta moción fueron: a favor, IU-LV y PSOE; en contra, Partido Popular; y se abstuvo UPyD.


El caso es que la Reforma Laboral planteada por el Gobierno, podemos decir cínicamente, que acabará con la dualidad en el mercado de trabajo. Las contrataciones indefinidas, la relación estable entre entre puesto de trabajo y su ocupación, va a estar presidida por la temporalidad de esa relación y el poder omnímodo del empresario para despedir a los trabajadores y trabajadoras.


El elevado índice de desempleo es utilizado como una coartada para para empoderar a los empresarios, proporcionando una flexibilidad en la gestión de la fuerza de trabajo en las empresas vía despidos.


La regulación de las causas objetivas del despido conducen a fijar un despido libre y abaratado para los empresarios.


El contrato único es una falacia, ya  que no conlleva a una causalización del mismo objeto del contrato.


Los derechos colectivos quedan malparados con la reforma de la Negociación Colectiva, ya que supone un aumento inconcebible de la discrecionalidad del empresario y es un ahondamiento en el proceso de individualización de las relaciones laborales.


Por lo que respecta al papel de las ETT's como agencias de colocación, hay que señalar que el Gobierno se ha plegado a los deseos y demandas de la patronal de las grandes empresas del sector.


Las ETT's incrementan sustantivamente la precarización de las relaciones laborales. Según los datos de un informe que realicé yo mismo sobre el empleo de estas empresas, la duración media del contrato era de cuatro días, se despedía los viernes para ahorrarse la empresa la cotización a la Seguridad Social de los fines de semana y su salario era inferior a los percibidos por los trabajadores y trabajadoras de la empresa donde estaban empleados pese a realizar las mismas funciones y tareas.


En esta situación de recesión económica hay que apostar, por el momento, por las políticas pasivas de empleo. Porque el subsidio de desempleo tenga una cuantía digna y una tasa  de cobertura que proteja  a los desempleados y a las desempleadas de la difícil situación en la que se encuentran. Hay que ser conscientes de que más de un millón y medio de desempleados y desempleadas de nuestro país no obtienen ingresos de ningún tipo.


Tampoco hay que olvidar el papel, fundamental, de la política económica. Sólo planteando una panoplia de políticas de estímulo al crecimiento económico y al consumo, se conseguirá crear empleo. Nuestra economía es incapaz de generar empleo si no crece anualmente a un ritmo del 3% del Producto Interior Bruto


Ante el escándalo que supuso nuestra moción, ni más ni menos que un llamamiento a la convocatoria de una Huelga General, -según manifestó el concejal de UPyD, , sólo cabe responder que ante los recortes no cabe más que la movilización colectiva como respuesta a la perdida de derechos que supone la Reforma Laboral.


¡El 29 de marzo nos vemos en las calles!