lunes, 3 de diciembre de 2012

IX Asamblea de Izquierda Unida-Comunidad de Madrid

Este fin de semana hemos celebrado la IX Asamblea de Izquierda Unida-Comunidad de Madrid.

Los resultados de la Asamblea, atendiendo a los últimos posts publicados, no han sido los esperados por parte de nuestro grupo, corriente, o como quieran denominarlo.

Esperábamos un cambio en el interno y en el externo.

En el interno pretendíamos cambiar la organización para hacerla más democrática, más transparente y más abierta a las demandas de la ciudadanía. Entendíamos, y entendemos, que hay graves déficits de democracia interna que provocan una falta de transparencia, tanto en la toma de decisiones como en la gestión de la organización, que es necesario atajar y poner remedio con el fin de que toda la militancia y, por extensión, nuestros simpatizantes y electorado sean partícipes de nuestra forma de hacer política.

En el externo, llevábamos, y llevamos, una propuesta política de ruptura, basada en el análisis y diagnóstico de la situación actual, -crisis económica, política e institucional-, que nos conducen a hablar de Crisis del Régimen y a plantear un proceso constituyente con el fin de sobrepasar este impasse económico, político y social que nos atenaza y que se lleva por delante el Estado de Bienestar y las capidisminuidas políticas sociales tanto en el Estado, como en la Comunidad de Madrid.



Nuestras propuestas y la candidatura que les ponían cara no han tenido el éxito esperado en la IX Asamblea Regional, ya que no han obtenido el respaldo necesario para producir el cambio que proponíamos en nuestra organización.

La IX Asamblea Regional ha apostado por el continuismo, por un escaso margen eso sí, pero por el continuismo a pesar de todo e incluso, por encima de la dimisión del que era el Coordinador General, Gregorio Gordo.

Esperamos que, pese a hablar de cambio, este no tome su forma lampedusiana, -todo cambia para que todo permanezca igual-, y los compañeros y compañeras con la responsabilidad de dirigir nuestra organización en Madrid hayan tomado nota de que, como canta mi admirado y querido Bob Dylan, los tiempos están cambiando.

En cualquier caso, me siento orgulloso de formar parte de un grupo de compañeras y compañeros, incluso amigos y amigas, que llevamos tiempo en un proceso que promueve el cambio, que tenemos una propuesta política alternativa y que somos muy activos, muy militantes, muy comprometidos. Parafraseando a otro Álvaro, en este caso, Cunhal, la victoria es cierta pero el camino es largo.

Suerte, ánimo y a seguir trabajando que es lo que se espera de nosotros y nosotras.

Seguimos jugándonos mucho.