lunes, 25 de enero de 2010

Humor de derechas, de toda la vida. "La dictadura sindical"



Todavía me estoy partiendo de risa.

Resulta que voy al estanco de mi barrio para poder rellenar esa hermosa pitillera, que tuvo a bien regalarme mi hermana, y me encuentro con la portada de la revista "Actualidad Económica": "La dictadura sindical" y leo:

"No se mueve un dedo en este país sin que reciba su visto bueno. El presidente Zapatero ha otorgado a los sindicatos un poder de veto sobre la política económica, que éstos ejercen sin disimulo, condenando el diálogo social y obstaculizando las reformas".

La derecha de este país lleva ya largo tiempo mostrando los colmillos; desde aquella frase de Aznar, el peor presidente de este país desde la re-entre democrática, "somos una derecha sin complejos". Y llevan también largo tiempo con una campaña estratégica y perfectamente diseñada de difamación contra las organizaciones sindicales de este país.

¿Por qué las fuerzas sindicales? Porque son organizaciones de clase y no precisamente de su clase. Son un reducto de poder que aún no controlan ni domeñan, son un contrapoder fáctico en el seno de las empresas y en el ámbito estatal, vía diálogo social.

¿Por qué esa inquina? Porque no los han elegido ellos, porque no son de su clase, porque representan los intereses de la clase trabajadora.