viernes, 29 de enero de 2010

El Congreso del Partido Comunista de Madrid



En el próximo Congreso de nuestro Partido deberíamos considerar las siguientes cuestiones:

  • La Política. Así, en mayúsculas, como en la obra de Aristóteles. Debemos conocer la realidad para transformarla y su transformación viene de la mano de la Política, no de quién o quiénes están en los órganos de decisión o dirección. Las líneas políticas y la estrategia y tácticas que de ella se deriven nos proporcionarán las pistas para conocer los camaradas más capaces y dispuestos para poner en práctica esa Politica y ahondar en ella.
  • La coherencia. La distancia entre la teoría, el discurso político, y nuestra forma de hacer las cosas, de poner esa teoría en práctica debe coincidir, casar, como un píe en un calcetín.
  • La disciplina. Gran valor comunista que algunos han dejado en el baúl de los recuerdos. Las decisiones adoptadas en los Congresos y en los órganos de dirección y decisión del Partido se toman para ser respetadas y llevadas a la práctica, sin más discusión que las que haya habido en esas instancias y en ese preciso momento. Una vez debatiadas las cuestiones oportunas hay que ponerlas en pŕactica sin más debate. De lo contrario los debates se hacen eternos y no se produce ninguna actividad, más allá de ese mismo debate, que se convierte en algo estéril. Bien puede tratarse de una estrategia de la minoría para evitar la acción politica que emane de ese debate y de las decisiones que traiga consigo.
  • La comunicación. Tanto a nivel externo como interno. Hay que saber aprovechar la oportunidad que nos brinda Internet y sus múltiples canales de comunicación. La web de la que dispone el Partido en Madrid es paupérrima.
  • La militancia. Otro valor comunista, junto a la disciplina y la organización que parecen dormir el sueño de los justos. Hay que ser realistas y tomar conciencia de que los recursos de nuestro Partido de todo tipo, ya sean humanos, técnicos y económicos son muy limitados. La militancia, el compromiso, debe estar a la altura de esta necesidad imperiosa y no cabe tachar esto de mero voluntarismo. Debemos aplicarnos el lema "A cada cual según su necesidad, a cada cual según su capacidad.
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    Salud y buen trabajo, camaradas