jueves, 17 de mayo de 2012

Salvemos Tele K

A finales de la semana pasada, nos podíamos enterar a través de Twitter de la pretensión de la Comunidad de Madrid de cerrar Tele K, amparándose en que el edificio donde se encuentra el equipo y la antena, la comunidad de propietarios de la Torre de Valencia, carecen de la habilitación para emitir desde esa ubicación.


El camino de Tele K no ha sido un camino de vino y rosas.


Tele K es una televisión comunitaria promovida por la Federación de Asociaciones para el Desarrollo Comunitario de Vallecas, FEDEKAS.


A partir de la experiencia dada por la emisoras libres del barrio comenzaron su emisión en 1992 con un equipo técnico muy reducido. Su señal sólo podía captarse en dos kilómetros a la redonda, lo que dificultaba su emisión.


Uno de sus principales problemas fue el apagón de la televisión analógica ante la irrupción de la Televisión Digital Terrestre (TDT), ante el que tuvieron que acudir a la solidaridad de los vecinos y vecinas de Vallekas, fundamentalmente pero no únicamente, para afrontar el coste del cambio de infraestructura. Al final  se obtuvieron los fondos necesarios para que a comienzos de este mismo año su señal llegará a través de la TDT.


Tele K es una televisión de barrio, hecha por y para vecinos y vecinas del barrio, donde se da cuenta de la realidad de Vallekas y de sus intereses.




La situación de la TDT en la Comunidad de Madrid es lamentable, tanto en el número de canales como en la calidad de su programación.


La cantidad de canales que recibimos en nuestras casas es la imagen del intento de monocultivo ideológico que intenta, por todos los medios, imponernos el Gobierno de la Comunidad. La televisión que vemos es reaccionaria, en el mejor de los casos, o de extrema derecha, en el peor.


La concesión de las licencias de emisión se ha realizado por parte de la Comunidad de Madrid con criterios de proximidad ideológica.


La televisión no es el reflejo, que sí debería serlo, de la pluralidad de la sociedad madrileña.


Se aduce la libertad, pero es la libertad que da el mercado. Es la libertad que proporciona la capacidad adquisitiva de las empresas que sí pueden disponer de los recursos financieros suficientes para afrontar los costes que supone un canal de televisión.


El papel de los medios de comunicación en un sistema democrático es fundamental ya que son los principales generadores de la opinión pública y, en buena medida, actúan como un contrapeso al poder, denunciando sus desviaciones y abusos.


De ahí la importancia de la pluralidad de los medios de i nformación.


Se puede contribuir a la viabilidad de Tele K haciéndote miembro de la Asociación de Amigos y Amigas de Tele K.


Tele K es un medio libre, de participación social y de izquierdas. Es una televisión para una comunicación alternativa y de acceso público.


¡Salvemos Tele K!