lunes, 28 de marzo de 2011

Nuevo episodio de Ignacio Fernández Rubio

La alcaldesa de Guadarrama, Carmen María Pérez del Molino, no repara en palabras para arremeter contra Ignacio Fernández Rubio, antiguo alcalde de la localidad y candidato a serlo para Las Rozas. A pesar de que ambos son del mismo partido, el PP,  parece que las desavenencias han sido enormes y siempre por la misma cuestión, la ordenación del territorio.

En las últimas declaraciones de las que yo tenga constancia, Pérez del Molino, explica el motivo de su enfrentamiento con Fernández Rubio: la prorrogación de un contrato urbanístico cuyo desarrollo estaba vinculado al del PGOU de Gudarrama. La noticia la dio el Faro de Gudarrama el día 11 de Marzo. Copio literalmente lo que dice el periódicoal respecto:

El origen del enfrentamiento, aseguró, debe buscarse en su negativa a prorrogar un contrato de carácter urbanístico que vencía en febrero de 2009 y cuyo desarrollo estaba sujeto a la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). “Cuando vi el expediente en la Sociedad Municipal de la Vivienda me encontré con unas notas del interventor aconsejando que no debía firmarse”, explicó la aún alcaldesa en declaraciones a El Faro del Guadarrama. Ante esta situación, prosiguió, decidió pedir “un informe jurídico interno y otro externo, y en ambos se ponía de manifiesto que no aconsejaban la prórroga de ese contrato”. Y así fue: “Esperé a que caducara, y a partir de ahí empezaron mis problemas”, señaló Pérez del Molino, indicando que el tema derivó en una demanda en la que los propietarios de los terrenos piden al Ayuntamiento una indemnización de 1,75 millones de euros.



No urbanizable



El suelo en cuestión, situado en la zona del aparcamiento de la calle La Sierra, está calificado como no urbanizable en las Normas Subsidiarias de 1985, y que se pretendía reclasificar, según la regidora, “a través de la operación urbanística de la plaza de toros, en donde se podrían cometer algunas posibles irregularidades”. Pérez del Molino aseguró que se negó a seguir adelante con dicha actuación, lo que derivó en una fractura cada vez más fuerte. “No hay otra verdad”, subrayó, añadiendo.

Por cierto, hablando de PGOUs y de suelos no urbanizables, acabo de recordar la nota de prensa que sacamos desde IU-Las Rozas en relación con el nuestro y más concretamente de un extracto de la misma donde hace alusión a los informes de carécter vinculante remitidos por la Dirección General de Evaluación Ambiental de la Comunidad de Madrid y que recogen las irregularidades que ya había expuesto IU junto con organizaciones ecologistas en las alegaciones del proyecto:

En este informe se recogen objeciones importantes a varios aspectos del Plan, entre los que destaca la reclasificación a última hora de terrenos protegidos al norte del municipio en favor del grupo inmobiliario San Román, vinculado a la Operación Malaya. Tal reclasificación había sido incluida en el Plan en la aprobación del mes de junio, a partir únicamente de un informe de parte presentado como alegación, por lo que desde Evaluación Ambiental se considera “injustificada”. Según la legislación vigente, el cambio de categoría de terrenos no urbanizables requiere la justificación de la pérdida irreversible de los valores naturales del territorio, algo que, en todo caso, deben evaluar las autoridades medioambientales y no los particulares.